Ser un lider y a la vez tener una vida

Ser un líder y al mismo tiempo tener una vida

Llegar a un equilibrio entre la vida personal y la vida profesional siempre se ha visto como una odisea, como algo casi utópico. Y es que no es para menos, pues hemos crecido rodead@s de mensajes que romantizan los ritmos frenéticos de vida, donde el mejor trabajador no es el más eficiente, sino el que pasa más horas en su puesto de trabajo.

Al final, hemos interiorizado el mensaje de que la eficacia se mide en horas y no en resultados.

Jornadas de 12 horas, tener en mente el trabajo todos los días de la semana, complementar las horas en la oficina con horas en casa, compromisos profesionales fuera del horario, etc.

Todo este sobreesfuerzo nos va alejando, paulatinamente, de nuestro entorno. Familia, amigos, cuidado personal, etc. Se van haciendo cada vez, compañeros menos habituales.

Si, seguramente suene desalentador, pero los tiempos están cambiando y poco a poco se vislumbra un nuevo paradigma, con cambios en nuestra forma de interaccionar con nuestro trabajo.

La pandemia como punto de inflexión

La pandemia en 2020 nos hizo cuestionarnos el valor de nuestro tiempo y lo que verdaderamente importa en la vida.

Reencontrarnos con las personas con las que vivimos fue toda una sorpresa y un regalo para muchos de nosotros. Muchos sufrimos pérdidas que nos ayudaron a darnos cuenta de que tiempo es finito y hay que aprovecharlo. Muchos otros aprendieron que la soledad no siempre es una buena compañía.

A raíz de esto, muchas personas ya han cambiado sus hábitos, mejorando la eficiencia laboral para sobre todo, reducir las horas que dedicamos al trabajo.

Cada vez son más los que proclaman que se puede ser un gran líder sin estar las 24 horas con la cabeza puesta en el trabajo.

“No” fácil de pronunciar pero no tan fácil de decir

Parece mentira que una de las palabras que más repetimos de pequeños sea una de las que más nos cuesta decir cuando adultos. Decir que no, parece que tiene una connotación de desinterés o de poca iniciativa, casi puede parecer un acto displicente , pero no hay nada más lejos de la realidad. Este mal concepto que tenemos con esta palabra viene a raíz de todas las creencias erróneas que tenemos de lo que supone ser un buen directivo.

  • Siempre dispuesto
  • Con tiempo para el trabajo extra
  • Sin compromisos aparte de los laborales
  • Con energía ilimitada
  • Muy eficiente independientemente de la carga de trabajo
  • Si se es hombre, las obligaciones familiares no siempre son bien vistas por el entorno.

Decir que no a estas exigencias es una muestra de amor propio y amor hacia tus seres queridos. Además de que se proyecta una imagen a tus subalternos mucho más esperanzadora y controlada.

Porque no siempre se trata de poder sino que también de deber y querer, puedes preferir salir a tomar algo con tu amigo un viernes por la tarde en vez de quedarte a revisar informes hasta tarde, puedes querer cenar con tus hijos en vez de cenar con tu socio, elegir hacer algunas gestiones desde casa y así tener más tiempo de calidad para los tuyos., … Puedes tomar estas decisiones y es totalmente lícito. Decir no ante algunas cuestiones puede traerte muchos beneficios que probablemente ahora mismo no contemples. Muchas de las obligaciones que crees tener son autoimpuestas así que permítete decir que no a los demás pero, sobre todo, a ti mismo.

Un líder feliz es un buen líder.

No puedes hacerlo todo.

Delegar responsabilidades no es una muestra de debilidad sino una oportunidad para desarrollar una buena relación con tu equipo, trabajando con ellos y permitiéndo que desarrollen competencias nuevas.

Al final no puedes hacer todo todo el tiempo porque tus recursos son limitados, tanto en tiempo como en energía. Aprendiendo a delegar responsabilidades no sólo puedes ser más eficiente sino que también puedes dedicar tiempo a actividades que te llenan de energía, como pasar tiempo con tu familia y amigos, descansar, hobbies, etc. Además le darás a tu equipo una dosis de confianza que no será otra cosa que beneficiosa para la empresa.

Por esto mismo, nuestra recomendación es que doblegues las responsabilidades que veas necesarias a tus trabajadores, confía en ellos, al final trabajan bajo tu mando y aprenden tus directrices por lo que es más que probable que su manera de ejecución sea similar a la tuya. Esto te permitirá llevar una vida personal de la que podrás disfrutar y desde luego, con el tiempo, lo agradecerás.

D&O DirectivosPlanifica

Planifica a largo plazo tus rutinas. Márcate los objetivos que tienes: pasar más tiempo con mis hijos, ver a mis amigos una vez por semana, no revisar el correo sábados ni domingos… Esto te ayudará a ser más consecuente con tu tiempo.

Si tu trabajo es muy exigente intenta concentrar tus tareas o gestiones en una franja horaria, que incluye descansos claro, para así poder tener al final de la tarde un par de horas de desconexión. Organiza escapadas de fin de semana que te mantengas animad@ o apúntate a alguna actividad que te guste entre semana, esto te obligará a cerrar un horario semanal incluyendo descansos.

Son pequeños cambios pero que con el tiempo suponen una gran diferencia.

Cuando acabas de trabajar acabas de trabajar

Seguramente te habrás llevado trabajo de la oficina a casa o si teletrabajas habrás extendido progresivamente tu jornada laboral con excusas como, reviso estos informes y ya estoy libre, voy a contestar este correo de mi socio y me echo a dormir, un momento que me acaban de llamar y debo responder….

Un sinfín de situaciones que seguramente ya conocerás. Nos puede pasar a todos, al final queremos dar lo mejor de nosotros y parece que sólo estando disponible de manera ilimitada podemos hacerlo.

Esto se refleja en que el 62% de los españoles afirman no sentirse liberados de la carga de trabajo y un 38% aseguran necesitar más de una semana para desconectar del trabajo según Randstad.

Hay un problema de raíz en la forma que percibimos el trabajo, y es que está claro que necesitas trabajar pero también necesitas descansar y tener tiempo de ocio. Por lo mismo, al igual que es importante que intentes dar el 100% de ti en el trabajo, es también dar el 100% fuera de él, ya sea con tus seres queridos, leyendo, practicando algún deporte, descansando… Concentrad@ al máximo en disfrutar estos momentos. Por lo que cuando estés en tus momentos de descanso mantén tu mente en ese momento y no te traslades a la oficina contestando emails o pensando en proyectos para el futuro.

Todos estos cambios que decidas implementar en tu relación con el trabajo te ayudarán a construir una relación más sana, también con tu vida personal. Con el tiempo, te agradecerás a ti mism@ el esfuerzo por cambiar estos hábitos que no sólo te perjudican a ti sino también, a tus seres queridos.


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